
Es como una cirugía láser: no se ve, pero sus efectos, en este caso perniciosos, están ahí.
Se trata del maltrato psicológico o emocional.
Supone el uso regular y deliberado de palabras o acciones no físicas hechas para debilitar, herir, manipular o asustar mental y emocionalmente a una persona, según lo define SaveLives, una organización en Reino Unido que se dedica a luchar contra este tipo de maltrato.
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